El representante de VOX en Navarra, «El Lanas, es un condenado a año y medio de prisión por la Audiencia Nacional

«El Lanas» es conocido en Navarra como militante falangista que fue condenado en 2015 por la Audiencia Nacional por destrozar monolitos y placas en favor de los luchadores antifranquistas en aquella comunidad autónoma. La Justicia lo condenó, pero Javier López Monreal vuelve a la carga, ahora emboscado en VOX, como representante y apoderado de la formación de Santiago Abascal.

El 26 de marzo el partido de VOX presentó sus candidaturas ante la Junta Electoral. La formación de Abascal presentó 10 candidatos al Congreso y 7 al Senado. Como cabeza de lista de los primeros va Adolfo Alústiza y el cabeza de lista al Senado será Luis Pezonaga. Todo normal, excepto en la foto que se hicieron en la entrega y que el grupo publicitó en Twitter, donde destaca la figura de Javier López Monreal, alias «El lanas» como representante de la candidatura y apoderado del partido en Navarra.

Pintadas fascistas, firmadas como Cristo Rey y con los sÌmbolos de la Falange, y destrozo del monumento en recuerdo a las vÌctimas franquistas del fuerte y c·rcel de San CrisitÛbal (Ezkaba).

«El Lanas» fue condenado a un año y medio prisión por atacar monumentos, placas y monolitos, pertenecientes a la Memoria Histórica en Navarra, por la Audiencia Nacional en 2015. Junto a López Monreal resultaron condenados por los mismos hechos otros dos falangistas del grupo Falange y Tradición, José Ignacio Irusta y Borja Pérez Illera.

La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional concluyó que los hechos eran únicamente constitutivos de un delito de amenazas no condicionales a colectivo concreto, por lo que solo impuso dos años de cárcel a Irusta, y un año y seis meses a López Monreal, «El Lanas», y Pérez Illera. Sin embargo, fueron absueltos de daños y amenazas con fines terroristas, así como de asociación ilícita y uno de ellos, además, de revelación de secretos. Los tres amenazaron a varios alcaldes y concejales de las localidades navarra de Arbizu y Orkoien.

Javier Lopez Monreal, de perfil.

Irusta Sánchez, Javier López Monreal y Borja Pérez Illera, que también fueron enjuiciados por amenazas a cargos electos de los Ayuntamientos afectados, fueron condenados por actos vandálicos contra placas o monolitos recordatorios de la represión franquista en pueblos de Navarra en 2009 en repulsa de la Memoria Histórica.

La condena los reconoció como autores de los hechos denunciados, pero rechazó tipificarlos como acciones de terrorismo, por lo que las penas finalmente quedaron lejos de los 7 años que reclamaba la Fiscalía y los 10 y 48 años que pedían las acusaciones particulares. Ninguno llegó a ingresar en prisión porque no tenían antecedentes penales.

La sentencia declaró probado que «con el objetivo de que cualquier manifestación pública de la Memoria Histórica generara en sus legítimos promotores un miedo respecto a su sentimiento de tranquilidad», según los hechos, «la tarde del 19 de agosto de 2009, Jose Ignacio Irusta rompió la placa existente en el monumento «Homenaje a los esclavos del franquismo» en el alto de Igal, en el término municipal de Vidangoz».

Después, los tres condenados hicieron en un vehículo propiedad del Ayuntamiento de Orkoien, utilizado por el alguacil, la pintada «Julio kontuz, mira debajo» y «Zerri comunista» junto a un yugo y unas flechas. La misma noche pintaron una placa de la calle Dolores Ibarruri del mismo Ayuntamiento con la bandera de España y posteriormente rompieron la escultura y las placas del monolito en recuerdo de los presos fugados del «Fuerte de San Cristóbal» en 1938 y realizaron pintadas en el monte Ezkaba.

Por si fuera poco, los tres condenados se fueron al cementerio de Berrioplano donde pintaron la tapia con «expresiones destinadas a menoscabar la realización de actos de reconocimiento de la memoria histórica.» Desde allí se desplazaron al cementerio de Aizoain, donde rompieron la placa en memoria de los fusilados del Fuerte de San Cristóbal, y, por último, realizaron distintas pintadas en la fachada principal del Ayuntamiento de Arbizu relativas al asesinato de republicanos en 1936, advirtiendo al alcalde y a los concejales: «Hoy se os vigila, mañana os matamos».

Gracias a unas interceptaciones telefónicas, la Guardia Civil pudo seguir el itinerario de los condenados. Varios agentes les siguieron y testificaron en el juicio que los vieron en el momento de reunirse y después desplazándose juntos a todos los lugares que resultaron atacados, aunque en aquellos momentos no los detuvieron.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional española ha pedido 7 años de cárcel para José Ignacio Irusta, Javier López Monreal y Borja Pérez Illera, integrantes del grupo ultraderechista Falange y Tradición a los que acusa de varios delitos de «amenazas y daños terroristas» como responsables de varios ataques en diferentes localidades de Nafarroa durante el año 2009.

Estas acciones se produjeron el 11 de julio, el 19 de agosto y el 6 de setiembre de 2009, cuando llevaron a cabo un total de nueve actos en las localidades navarras de Artika, Bidankoze, Orkoien, Berriobeiti, Aitzoain y Arbizu, y los montes Ezkaba (Iruñerria) y Condés (Lizarra). No obstante, este grupo también reivindicó ataques similares en otras localidades navarras, guipuzcoanas y vizcainas.

Según el fiscal, Irusta rompió el 11 de julio la placa homenaje a diecisiete presos del franquismo del cementerio de Artika y escribió sobre ella «Viva Cristo Rey». Un mes después, el 19 de agosto, rompió la placa del monumento «Homenaje a los esclavos del Franquismo» del alto de Igal (Bidankoze). En la madrugada siguiente, se reunió con lo sotos dos acusado para llevar a cabo diversos ataques.

En concreto, pintaron un coche del Ayuntamiento de Orkoien que usaba su alguacil con el texto «Julio kontuz, mira debajo» y «Zerri comunista», acompañado por un dibujo del yugo y las flechas. Asimismo, pintaron el rótulo de la calle Dolores Ibarruri de ese consistorio con la bandera de España, tras lo que se dirigieron al monte Ezkaba, donde rompieron la escultura y efectuaron pintadas en el monolito en recuerdo de los presos fugados del Fuerte de San Cristóbal en 1938.

En los cementerios de Berriobeiti y Aitzoain efectuaron pintadas y rompieron una placa en memoria de los fusilados en ese fuerte y, por último, en la fachada del Ayuntamiento de Arbizu advirtieron a su alcalde y tres concejales: «Hoy se os vigila, mañana os matamos». El fiscal sostiene por último que el 6 de setiembre, Irusta pintó en las instalaciones de la antena que ETB tiene en el monte Condés «Se anuncia próxima voladura» y «Viva Cristo Rey». Estas acciones se reivindicaron en un comunicado remitido por Irusta a la agencia Efe el día 23 de setiembre de ese año.

En octubre de ese año, el ministerio de Interior dio por desarticulado este grupúsculo tras la detención de cinco personas, entre ellas las tres que van a ser juzgadas. En los registros a las viviendas de los arrestados se intervinieron efectos como una palanca de hierro, una estaca de madera de más de 60 centímetros, botes de spray de pintura y anotaciones en las que se describía el itinerario que realizaron para sus acciones. El escrito de la acusación señala que los imputados llevaron a cabo «una serie de acciones dirigidas contra personas que ideológicamente pertenecen a la izquierda abertzale o al comunismo, con objeto de atemorizarles».

López Monreal estudió Derecho en la Universidad de Navarra y saltó a la ‘fama’ por una estruendosa tarde-noche del 19 de agosto de 2009 en la que junto a dos compañeros protagonizaron varios actos vandálicos contra monumentos relacionados con la memoria histórica.

LÓPEZ MONREAL EN SU TARDE-NOCHE MÁS FAMOSA

José Ignacio Irusta rompió el 19 de mayo una placa sita en el monumento dedicado a “los esclavos del franquismo” en el alto del Igal (Vidángoz). Junto a Javier López Monreal y otro compañero pintaron un vehículo del Ayuntamiento de Orkoien las siguientes frases: “Julio kontuz (ten cuidado), mira debajo” y “Zerri (cerdo) comunista” junto a un yugo y unas flechas.

La paradoja es que Javier López Monreal, años después, opositó a la secretaría de Orkoien, sin suerte. Aquella noche también ensuciaron una placa en la calle Dolores Ibarruri y varias placas del monolito en recuerdo a los presos fugados del Fuerte de San Cristóbal.

La ‘fiesta’ la remataron en el cementerio de Berrioplano, donde realizaron pintadas insultantes, en el cementerio de Aizoáin, donde rompieron un placa en memoria de los asesinados en 1936, y en el Ayuntamiento de Arbizu, donde amenazaron al consistorio: “Hoy se os vigila, mañana os matamos”.

López Monreal fue condenado en 2015 por la Audiencia Nacional a un año y medio de cárcel por atentar contra símbolos relacionados con la memoria histórica y fue absuelto de daños con finalidad terrorista por las citadas amenazas de muerte.